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jueves, marzo 25, 2010


En medio de la turbulenta corriente de agua en la que veces nos sentimos sumergidos, siempre aparece un pedazo de tronco o rama de la que nos podemos sujetar mientras la turbulencia pasa. Solo que si estamos desesperados tratando de no hundirnos no podremos ver todo lo que pasa frente a nosotros. Es necesario mantenernos a flote, la turbulencia pasará. Aun los rápidos más peligrosos desembocan en aguas tranquilas. Tu decides como te maitenes a flote, unos luchan contra la corriente, otros se dejan llevar por ella, no importa cual elijas, solo lucha. Escribiendo esto me lo digo a mi misma. No sé como llegué a este rápido tan turbulento. Quizás caminando por el bosque me distraje lo suficiente como para perder el camino que había trazado en mi mapa. Quizás no seguí las indicaciones del mapa o las instrucciones del guardabosque, ese que todo lo conoce. Pero que importa? Ya estoy aquí. Importa los deseos de vivir, importa que no quiero rendirme, importa que al otro lado hay gente y cosas buenas esperándome.

domingo, junio 21, 2009


Valores Por los Cuales Vivir

Algunos piensan que hoy día, mucha gente carece de valores. Confusión entre lo que es importante y lo que es trivial, lo que es correcto e incorrecto parece embargar al planeta entero. Los abusos en contra de los débiles, los pobres y los sectores marginados de la sociedad son comunes. Niños esclavos, discriminación por género y abusos en contra del medio ambiente son parte integral de la vida en muchas, muchas naciones. La esperanza aparenta ser un lujo raro para billones de personas alrededor del mundo.

Sin embargo, parece que el problema no es la falta de valores en si mismos, sino, la aceptación de los valores equivocados. Aparentemente, mucha gente siente que el tener es más importante que el ser. Piensan que si tan solo tuvieran este producto o servicio sus vidas serian completas. Para alcanzar sus objetivos materialistas muchos que están en posiciones de poder, tanto individual como grupalmente, abusan de los intereses y derechos de los que no tienen dicho poder. De ahí nacen todo tipo de explotaciones y abusos.

Después de todo, un valor es cualquier cosa que un individuo o un grupo considere de gran importancia en su vida. Un valor es una creencia acerca de lo que es deseable. Por ejemplo, en algunos contextos socio-culturales, el sexismo es un valor perfectamente aceptable. Se espera con toda sinceridad, que las mujeres se sometan a la voluntad arbitraria de lo que la cultura machista dominante dicte. Se reprime, a veces de modo violento, todo intento por combatir la discriminación por género.

En muchas culturas, los niños son tratados como propiedades que pueden ser vendidas o compradas por los adultos. No tienen derechos reales algunos y son sometidos a arreglos sociales que son en la práctica, esclavitud de facto. En muchos países se utilizan antiguas costumbres religiosas y culturales para justificar la esclavitud, el sexismo y la explotación infantil.

A pesar de todos estos retos, algunos individuos se las arreglan para no solo sobrevivir, sino, florecer. Logran vivir y promover otros valores, unos valores que son rechazados por los que ejercen el poder. Estos individuos se convierten en modelos de una nueva manera de hacer las cosas, unos valores nuevos.

Donde antes reinaba el dogmatismo, la desesperanza y la intolerancia ahora existe esperanza y comprensión. En lugares en los que el cambio solo podía promoverse por la violencia y la represión ahora se introduce la idea de que la educación puede funcionar mejor que la acción militar y que quizás, los libros y los maestros puedan traer mejores resultados que las balas y los soldados.

Los valores que estos héroes representan cruzan fronteras geográficas, religiosas y raciales. La gente que conocerás en estas páginas viene de todos los lugares de la tierra. Algunos son cristianos. Otros son musulmanes, hindúes, judíos y hasta ateos. Algunos son jovencitos, mientras que otros, son mayores. Sin embargo, todos tienen una cosa en común. Todos atesoran el respeto por el individuo y rechazan la represión en todas sus manifestaciones.

Esta gente cree en el poder de la razón, la honestidad y la integridad. Estos valores parecen ir mucho más allá de las limitaciones del fundamentalismo y la intolerancia. Ellos representan algo en que la mayoría de las personas, independientemente de su fe, están de acuerdo. Creen que la dignidad humana debe defenderse a toda costa y que dicha dignidad no es negociable.

Ellos se negaron a rendirse ante los abusos y creyeron que a pesar de toda la maldad existente, el cambio para lo mejor, si era posible. Este libro está dedicado a esos hombres, mujeres y niños que con su ejemplo marcan un camino a seguir. Son héroes que fijan unos estándares que a veces parecen imposibles de alcanzar pero que tienen que ser abrazados, porque la otra opción, la resignación y la desesperanza, solo llevan a la destrucción.

Eso es algo que nadie, ni un individuo, ni una nación, puede darse el lujo de hacer. Cuando un pueblo se rinde, su razón de ser muere y poco tiempo después, él también expira. Los héroes creen, no solo en hablar, sino, más bien, en hacer. Como uno de ellos dijera alguna vez: “Oré por veinte años pero no recibí respuesta hasta que comencé a orar con mis piernas”.

No basta con esperar o soñar con un mejor mañana. Esta gente es evidencia de que hay que ocuparse, hacer algo respecto a las cosas que nos importan. Como lo dijera un escritor, “Sino estás dispuesto a trabajar no mereces soñar”. Nos lo debemos a nosotros mismos y a los que vinieron antes que nosotros. Se lo debemos a los que vendrán después. Hay que redescubrir los valores que en verdad importan. Eso es lo que los héroes nos permiten hacer.


Tomado del libro:

Héroes: El Poder de las Ideas, La Fuerza de la Convicción
Libélula Azul
2009

Autor: Roberto Guzman Sosa

( Un gran amigo quien a traido a mi vida sabiduria y palabras llenas de energia cuando asi las he necesitado)





sábado, abril 18, 2009


Pensaba que al llegar a los 40, me iba a doler algo, o deprimirme, o correr a la farmacia desesperada a comprarme, compulsivamente, cuanto frasco de crema anti arruga encontrara disponible. Pero que va, es una sensación de plenitud que no esperaba sentir.


Los 40 son el inicio de una vida sustentada por las enseñanzas de los errores pasados, por la madurez presente y por la seguridad de saber exactamente quienes somos, lo que se quiere y hacia donde nos dirigimos. Y lo más importante, se disfruta al máximo la maravillosa condición de ser mujer, de estar más viva que nunca antes. Se disfrutan más las cosas simples de la vida y aprendemos a darle valor a las cosas que si lo merecen, como lo son la familia, los amigos, nuestro crecimiento intelectual y espiritual.


Claro está, esto es así si has enfrentado la vida con valentía, reconociendo tus errores, aprendiendo de ellos y teniendo la fuerza de voluntad y coraje de enfrentar, asumir las consecuencias y superarlas.


A los 40 hay dos opciones, o dejas que la depresión de la superficialidad y la “vanalidad” te susurren al oído que te estás poniendo vieja, que te vas a arrugar como una pasa de esas baratas que venden en “Walgreens” y nadie compra por lo duras y desabridas que son, además de que hay que leer primero las instrucciones para poder abrir el empaque. Que perderás tu “sex appeal” y pasarás de ser una mujer interesante y bonita a simplemente ser una mujer más, de las del montón, de esas que solo sirven en caso de una emergencia, como la llanta que llevas en el cajón de tu vehículo por si te falla una de las buenas, pero que solo la puedes usar por un lapso de tiempo corto, porque su durabilidad es poca.


Que se te resecarán tus paredes vaginales y odiarás el sexo al punto de sentir nauseas de solo escuchar la palabra, o que al contrario, por el miedo a que se te reseque más pronto de lo pensado, correrás desesperada a utilizar donde sea y con quien sea, la poca lubricación que te queda, jajajajajaja, porque de que las hay las hay. Hay viejos verdes, pero existen más mujeres verdes que hombre verdes. Y que ya debes ir pensando en el estilo de butaca y chinelas estilo conejo que vas a comprar; ha, de viaje puedes ir pensando en el nombre que llevarán tus biznietos.


Si para colmo a tus 40 estás sola, sin ese “recurso vital que necesita toda mujer para sentirse plena y completa” o sea un buen semental, macho, masculino, hombruno, digamos, ‘Hombre Vernaculo” ( si Pepe), pues pensarás que debes agarrar el primero con cara de tonto que te muestre una sonrisa, porque ya sabes, depreciamos y no podemos exigir mucho, jajajajajajja, con uno como Epifanio, “El viejo Dañado” resolvemos. Al fin, lo que importa es tener un tonto con suficiente tolerancia para escuchar nuestras cantaletas diarias de episodios de hipocondría y nuestros calores repentinos. ¡Uff!, lo peor, esos malditos calores peores que los del Desierto del Sahara. De viaje ve comprando un abaniquito de mano, de esos que utilizaba Felisa Rincón, en momentos de extrema calor sirven para cualquier partecita del cuerpo.

¡OOOOOO!, puedes disfrutar más que nunca ser mujer, mirarte al espejo y ver la hermosura de una mujer llena de vida, llena de experiencias, de vivencias, con cicatrices en su alma que la han hecho más fuerte, más valiente, y por eso son cicatrices hermosas. Que quizás tiene unos moretones en algunos lados del corazón que la han hecho ser mas sensible, más espiritual.
Disfrutar y aprovechar el sentido de dirección claro y definido, con la seguridad suficiente para saber cuando decir no, y cuando decir si. Con el derecho absoluto que nos ha dado la experiencia de saber elegir y escoger solo aquello que nos sea de beneficio y desechar sin duda alguna todo aquello que nos lastima o nos ha lastimado por años ( y no piensen que me refiero a sus maridos, seria INCAPAZ de eso). Y lo mejor de todo, con un deseo profundo de disfrutar todo lo que nos rodea con todos nuestros sentidos más despiertos que antes.


A las cuarentonas, ¡DISFRUTENLO!, ahora es que comienza la verdadera vida. Las que aun están solas, dense el “quille” de tener el absoluto derecho de escoger lo mejor y exigir lo mejor, nada de sobras o migajitas como antes. Siéntanse más bellas que nunca, disfruten el sexo responsable con la maravillosa ventaja que da el conocer cada parte de nuestro cuerpo y lo que nos causa placer, ya no estamos para complacer, estamos para ser complacidas. Y sobre todo, no dejes de comenzar ni un solo de tus días, de ahora en adelante, sin agradecer a Dios el privilegio de ser mujer.
Autora
Arlene G. Acevedo
A mis recien cumplidos 40 "years"